El mejor bar de tapas de España está ubicado en la Parte Vieja de Donostia. Y yo sin enterarme. Aunque aquí no se toman tapas sino pintxos y esto no es un bar sino una catedral (de pintxos, se entiende). Sus responsables, Iñigo Cojo, Amaia García y Edorta Lamo, se conocieron pinchando discos en discotecas y en 2006 montaron este negocio. Tienen tres menús: el gusanillo (13 euros), otro de 25 y uno final de 35 euros. El ambiente es muy moderno y cool, como se corresponde con gente que ama la música y el diseño. Y su lema es Jan, Edan, Entzun, Ikusi eta Ikasi (Come, bebe, escucha, mira y aprende). Entre sus pintxos, recomiendo el Lumagorri de pollo y naranja, el de txitxarro con queso de oveja y menta (ganador del concurso de pintxos de Euskadi), la ventresca de atún con mayonesa de piparras, la copa de calco ibérico, garbanzos, hongo y patatas paja y el sandwich helado de maíz y chocolate.
