Uno de los templos de los pintxos. En este caso, son pintxos muy modernos y de tamaño más pequeño que el habitual, por lo que los llaman pintxos bonsai. Eso sí, también se disfrutan más, puesto que no te tienes que andar peleando con ellos para que entren en la boca y te puedes concentrar en comértelos. Por si fuera poco, estos pintxos se comen en la mesa, sentadito y en plan degustación, para disfrutarlos todavía más. Por cierto, el chef se ha hecho muy conocido. Se llama Mikel Santamaria y también regenta una empresa de catering con pintxos.
