Este lugar situado a la derecha, con forma de media luna, es el Faro de Moncloa. Una torre de 92 metros a la que se sube por un ascensor panorámico acristalado. Una vez arriba, las vistas que se tienen de Madrid son impresionantes. Resulta curioso que hay mucho madrileño que no sabe de la existencia de este lugar. Los atardeceres son impresionantes, y si sabes orientarte, aunque arriba hay paneles y mapas, en días despejados se ve hasta El Escorial. Muy recomendable… y además, barato.
