La nueva terminal T-4 del aeropuerto de Madrid-Barajas es una inmejorable puerta de entrada para los extranjeros que llegan a nuestro país. No se parece a ninguno de los aeropuertos en los que he estado, ya que ésta es una construcción enorme con unos techos altísimos que da una sensación de libertad muy reconfortante para las esperas. En Enero hubo un atentado con dos víctimas mortales en uno de los aparcamientos.

14 de Septiembre de 2007 en 12:09
Es una barbaridad lo que hicieron con la bomba de la T-4. Dos muertos nadie sabe por qué. No quiero ser materialista, pero además ha costado más de 20 millones de euros dejarlo como estaba, aunque comparado con la vida no es nada.