Buenos cócteles, cafés y ambiente un tanto bohemio. La clientela se nutre principalmente del público de los cercanos cines Alphaville. Tertulias semanales y mucha marcha los sábados. La música es un tanto rara, pero en general se está bien. Lo mejor los cócteles, los mojitos y las caipirinhas. Lo peor… el precio. Para mi gusto un poco caro, más que nada por lo descuidado que está el local. ¡Pepe, a ver si haces alguna reforma!
