Hace tiempo que no voy, pero recuerdo que aquí, en el Palacio de Cristal, un rincón precioso del parque de El Retiro, éramos muchos los que nos sentábamos a escuchar a un chico de pelo largo y gafas redondas estilo lennon, que declamaba poesía y se acompañaba de música para hacerlo. Juro que nunca he visto a nadie llorar como él lo hacía con los versos de Lorca. Un día desapareció, y no volví a verle…

3 de Abril de 2007 en 17:15
Tienes toda la razón. Es un lugar precioso. Aquí pongo una foto.